El encargo del Ayuntamiento de Almonte era conciso: “Unas pistas deportivas para una zona del municipio en expansión con el menor impacto visual y la mayor economía posible”.
Se desarrolló como elemento diferenciador la curva lenticular de la cubierta, que utiliza formas curvas de la naturaleza y suaviza el encuentro del edificio con el entorno.
La ventilación natural se consigue mediante lamas integradas en la carpintería metálica y en los encuentros laterales con la cubierta. Están orientadas considerando los vientos predominantes de la zona. La iluminación natural se realiza con orientación norte, evitando así deslumbramientos durante la actividad deportiva.
