Proyectar un edificio público en una población como Cazalla de la Sierra e integrarlo en el entorno siguiendo criterios de racionalidad y funcionalidad es una tarea ardua.
Elementos propios de la zona como la gran cubierta inclinada de teja, los huecos verticales, la adaptación de la distribución interior a las fuertes pendientes de las calles y la utilización de tonos blancos y verdes ayudan a conseguir dicha integración.
Al igual que en el resto de nuestros edificios buscamos una gran iluminación natural cenital. Todas las soluciones constructivas y los acabados se estudiaron en base a criterios de durabilidad y bajo mantenimiento.
